jueves, 30 de mayo de 2013

Juan José (Argumento)

Juan José
Juan José, Drama lírico popular en tres actos se estrenó en el Teatro Kursal de San Sebastián, en versión de concierto el día 21 de Febrero de 2009. Su libretista, Pablo Sorozábal. Música de Pablo Sorozábal.

Acto I

La taberna. La escena muestra el interior de una taberna en los barrios bajos de Madrid, mostrador de cinc, taburetes de madera, cortinillas y estanterías de madera pintada acorde todo ello con el carácter humilde de la misma. Una puerta a la derecha da paso a un reservado. Cuatro parroquianos beben y juegan a las cartas y a su lado, en primer término, Andrés y Perico observan el juego al tiempo que éste, con gran dificultad, lee el periódico en voz alta. Pasan a hablar de cómo Juan José, antaño un parroquiano asiduo a la taberna, que conoció a Rosa cuando salió a defenderla de unos señoritos borrachos, y a raíz de esto viven juntos. Entra Juan José, cansado tras la jornada de trabajo y explica cómo el único sentido de su vida es Rosa, saliendo al cabo de un rato acompañando por Andrés. Aparece Isidra, una vieja a la que todos toman el pelo y califican de alcahueta. Parece que ésta ejerce influencia sobre Rosa. Acto seguido irrumpen con algarabía un grupo de amigos llevando una guitarra, entre los que se encuentra Paco que lleva la voz cantante. Se acerca a la Isidra la invita a beber y hablan de Rosa y del interés de Paco por ella. Al rato Paco ordena comida para el y sus amigos y se van hacia el reservado. A continuación entran en escena Rosa y Toñuela, que acaban de ser despedidas de su trabajo. Contrasta la tristeza de Rosa con la frescura y buen humor de su amiga. Rosa se lamenta de la miseria en la que vive e Isidra aprovecha para echarle las culpas de todo ello a su compañero Juan José y para presentar a Paco como la salvación para Rosa. Se oye cantar alegremente a éste a lo lejos y, saliendo, piropea a Rosa y acaba convenciéndola para que pase a divertirse y a tomar algo con ellos. Entra entonces de nuevo en la taberna Juan José, oye a Rosa cantando en el reservado, la hace salir y se enfrenta con violencia a Paco, desvelándose que precisamente este es su capataz. Andrés sujeta a Juan José y los parroquianos a Paco, evitando que lleguen a las manos. Juan José ordena a Rosa que se vaya a casa y desde la puerta, sujetado por Andrés, reta a Paco que se atreva a seguirla.

Acto II

La buhardilla. La escena muestra un cuarto abuhardillado, pequeño, muy austero y poco confortable, en el que tanto un brasero apagado como la visión a través de las ventanas de lo tejados nevados de Madrid, nos hacen sentir un ambiente frío y desapacible. Al levantarse el telón entran en escena Rosa, Toñuela e Isidra, que hablan de lo difícil que es la vida para Rosa, ahora aun más que antes. Rosa culpa a Juan José de haber perdido su trabajo, ya que su capataz Paco lo despidió tras el altercado y anuncia su deseo de abandonarle. Toñuela intenta defender a Juan José en tanto que Isidra aprovecha para malmeter a Rosa contra él al tiempo que ofrece a Rosa carbón para el brasero y petróleo para alumbrarse. Entra Andrés a buscar a Toñuela y echa en cara a Rosa haber sido ella la causante de todo con su coquetería, aquella tarde en la taberna. Cuando al rato quedan solas Rosa e Isidra, ésta aprovecha para trasmitirle recados de Paco, pero en ese momento aparece Juan José abatido y extenuado tras un día de búsqueda infructuosa de trabajo. Desconfiando de Isidra la echa de su casa. Vuelven Andrés y Toñuela, justo a tiempo de intervenir en la discusión de la pareja, en la que Juan José se había tornado violento hacia Rosa. Apaciguados los ánimos se van y ante las quejas de Rosa por la vida que llevan, Juan José insinúa que hará cualquier cosa con tal de que a ella no le falte nada.

Acto III

Cuadro primero. La cárcel. Se sitúa en la Cárcel Modelo de Madrid, en un pabellón en el que se encuentran los presos en tránsito hacia otros presidios. Cano y otro presidiario hablan de Juan José. Este aparece y lamenta su suerte, pero sobre todo se duele por no haber recibido noticia alguna de su querida Rosa. Cano le recuerda que si está preso es por culpa de ella y le propone escapar mientras son transferidos, ambos lo harán juntos, a su nuevo penal. Juan José se resiste, no por miedo a ser muerto en el intento por los guardias, sino porque no quiere que la muerte le separe de un futuro feliz con Rosa con el que aún sueña. Aparece un presidiario con una carta para Juan José que Cano deberá leerle, pues es analfabeto, y resulta ser de Toñuela anunciándole que Rosa se ha ido a vivir con Paco. Ante esta noticia Juan José acepta la propuesta de Cano de escapar esa misma noche. 
Cuadro segundo. El crimen. Está atardeciendo en una habitación de la casa donde viven Rosa y Paco, grande, confortablemente amueblada y en la que al levantarse el telón se ve a Rosa frente al tocador hablando con Isidra. Se queja de la calidad del jabón que acaba de usar, busca sus sortijas y en definitiva muestra cuán confortable es ahora su vida. Las dos mujeres alaban a Paco, aunque Rosa recuerda con remordimiento el amor que Juan José sentía por ella. Entra Paco, que viene a buscarla para ir a la verbena y admira su belleza. Dejan la habitación Paco e Isidra para dar tiempo a Rosa a prepararse y cuando ya solo le queda a ésta ajustarse el mantón, aparece por su espalda Juan José. Rosa no le ha oído llegar, esperaba a Paco y además suponía a Juan José en el presidio. Le ruega que se vaya y cuando cree oír los pasos de Paco en la escalera le avisa de que su nueva pareja está a punto de volver, a lo que él le confiesa que precisamente está ahí para matarle. Rosa intenta impedir que Juan José vaya hacia la puerta y al no conseguirlo se dirige a la ventana pidiendo auxilio a gritos. El trata de hacerla callar y alejarla del balcón: con una mano le tapa la boca y con la otra en el cuello consigue arrastrar a Rosa hacia el interior de la habitación. Ella cae al suelo y Juan José, al intentar levantar su brazo inerme comprende que con su brutalidad la ha matado. Aparecen Toñuela y Andrés corriendo por el pasillo que conduce a la habitación. Este aconseja a Juan José que huya para salvar su vida, lo que Juan José rechaza diciendo que su única vida era Rosa y la acaba de matar.

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