| Título | El Príncipe Carnaval (1919) |
| Música: | José Serrano y Quinito Valverde |
| Letra: | Ramón Asensio Mas y José Juan Cadenas |
| Director: | Pascual Marquina |
| Categoría: | Opereta |
| País: | España |
| Escenas: | 01.- Foxtrot de los martillitos - 2' 45" 02.- Canción del emigrante - 2' 15" 03.- El champagne - 2' 22" 04.- Canción de las modas - 3' 03" 05.- Serenata de Pierrot a la Luna - 2' 51" 06.- Canción del Príncipe - 2' 31" 07.- Canción del opio - 2' 49" 08.- Canción española - 2' 28" |
| Reparto: | Mary Isaura Carmen Crehuet Consuelo Hidalgo Teresita Saavedra Emigrante – Enrique Gandía |
| Orquesta: | Orquestina Marchetti de Madrid y Orquesta |
| Coro: | Coro |
| Sinopsis: | La obra se abre con un coro interior. Parejas amarteladas se juran amor junto a un puerto. Amanece y aparece un inmenso buque. Desciende a tierra un grupo de viajeros, exhaustos tras largo tiempo alejados de España. Aparece a continuación un viajero joven, con aires de gran señor, que luce chistera y frac: El Príncipe Carnaval. A ritmo de vals, salen de siete baúles siete mujeres, cada una de una nación distinta. El Príncipe las brinda a la concurrencia. Finalizado el cuadro, la acción se sitúa en la calle Sevilla de Madrid. Una dama acompaña a Carnaval para mostrarle, a vista de pájaro, la podredumbre carnavalesca que se esconde bajo los tejados de Madrid: El Príncipe se ofrece a la Dama como cicerone para conocer, sin moverse del sitio, los carnavales del mundo. En la calle de Alcalá comienza el carnaval madrileño, sucediéndose distintos números: un coro de amas de cría de Santander, con sus trajes regionales, y un pasacalle de chulas con mantón de Manila. Abandonado Madrid, el espíritu de la obra transmuta al asomarse al carnaval parisino, donde varias líneas de teléfono se cruzan fatídicamente, revelando toda clase de infidelidades de pareja relacionadas con una corista del Folies Bergère. El siguiente cuadro se desarrolla en el Palacio Garnier. Es éste un carnaval de guante blanco que odia el barro de los bulevares y prefiere mostrarse de noche, entre los resplandores de los bailes de la Gran Ópera. Además del número de «Las violeteras», contaba este cuadro con un fox, «El champán». Aparece un grupo de señoras, extravagantemente vestidas, y tras ellas la Moda de París, «que reina en Francia como dueña y señora». El entrecuadro veneciano constaba de un bailable entre la Noche y Arlequín. La revista finaliza en Nueva York, que empezaba a disputarle a París la capitalidad del mundo. En el Barrio Chino hace su aparición el Príncipe y, al ritmo irresistible de un fox-trot inolvidable, recita el credo del amor moderno; un amor que es pura máscara y para el que, ciertamente, todo el año es carnaval: En Nueva York, el Príncipe lleva a la Dama a un fumadero de opio, donde se drogan «todos los neurasténicos, los agotados, los hombres castigados de la vida, los hartos de todo, los que no encuentran distracción en ninguna cosa ni placer en nada» La apoteosis final tiene lugar en un lujoso ático neoyorquino. Un millonario da una fiesta en su palacio y quiere reunir una representación del Carnaval de cada país. Hacen entonces su aparición, a través de un ascensor, las distintas comparsas nacionales, procediendo al fin de fiesta: francesas, inglesas, vienesas, alemanas, españolas, argentinas y yanquis. |
| Comentarios: | Estrenada el 14 de Mayo de 1914 en el Teatro San Martín de Buenos Aires (Argentina). |
| Descarga: | El Príncipe Carnaval |
El Príncipe Carnaval
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